¿Me conviene un colchón con viscoelástica?

La viscoelástica ha sido uno de los materiales que, desde su llegada, revolucionó el mundo del colchón. Su característica principal es que se adapta a la forma del cuerpo, ofreciendo una sensación de comodidad extrema. Pero ¿Es siempre recomendable?  

La viscoelástica es un material creado por la NASA para el descanso efectivo del organismo, reduciendo los niveles de presión en su contacto con la superficie del colchón. Por tanto, debido a su gran capacidad de adaptación y a su grado de firmeza intermedio podría pensarse que la respuesta es sí. Y en la mayoría de los casos es así, pero no en todos.  

Es decir, no existe un colchón ideal para todas las personas, sino que el colchón perfecto para ti puede no ser el que mejor se adapta a tu pareja y viceversa. 

Esto depende de múltiples factores, entre ellos de la forma de dormir de cada individuo, pero también de su condición física o de posibles lesiones previas. Y, en general, la clave está en saber si la persona necesita un grado de dureza máximo o requiere de colchones blandos o intermedios para su adecuado descanso. ¿Cómo saberlo?

Por la postura. Si eres de los que duermen boca arriba, es posible que la viscoelástica no sea el material que necesitas, pues probablemente prefieras algunos más duros, como el látex. Sin embargo, la mayoría de las personas duermen de lado, en posición fetal, caso en el que este material resulta ideal.

En todo caso, siempre es bueno probar el material antes de optar por él. Ver si nos sentimos realmente cómodos sobre el colchón, adoptando la postura que vamos a tomar en el momento del sueño.

Ahora, desde ya te advertimos que es muy probable que después de probar un colchón con este material, la calidad de tu sueño aumente varios grados y ya no busques más. 

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Ahora bien, dar con el colchón ideal no es tan sencillo. Pero, para ponértelo un poco más fácil vamos a hacerte algunas preguntas, que siempre debes responderte a ti mismo antes de decantarte por uno u otro.

¿En qué postura duermes?

Es una pregunta esencial, porque en función a la respuesta deberás elegir la dureza del colchón.

Para que tengas una idea inicial…

·   Si duermes en posición fetal, que es la postura más común, es conveniente elegir un colchón de dureza intermedia. De esta forma evitas que la columna sufra.

·   Si duermes boca arriba, te recomendamos optar por un colchón duro o firme. Esto evitará que se produzcan daños a largo plazo en las lumbares.

·   Si duermes boca abajo, puedes utilizar tanto colchones intermedios como blandos, pues se adaptarán mejor a la forma de tu cuerpo y evitarán daños.

Además, no sólo se trata de la forma en que dormimos, sino que nuestro propio físico, así como si sufrimos o no de determinados condicionantes, que influirán, por supuesto, en la elección del colchón.

En el caso, por ejemplo, de parejas con formas de dormir diferentes es conveniente buscar un punto intermedio, si ambas no se corresponden.

Sin embargo, esta es la base teórica. Pero a partir de aquí te recomendamos pasar a la práctica. Y no solo preguntar por las características del colchón, sino probarlos, para saber que efectivamente nos sentimos cómodos sobre ellos.  

Recuerda que un colchón es una inversión a largo plazo y es mejor no precipitarse en su compra, hasta estar seguro de que has encontrado el ideal para ti.